El día “D”, la hora “H”

Victor Ramírez Vinuesa – Lo que voy a relatar a continuación es uno de los tres mejores momentos en la historia del EQ.T.R, un verdadero punto de inflexión en la vida de esos cinco chavales que disfrutaban de este deporte.

Después del, para nosotros, gran resultado conseguido en Fuenlabrada, nos quedaban escasos tres meses para el el Campeonato de España de Triatlón que se celebraría en Cuenca. Los entrenamientos variaron poco, como aún no teníamos piscina en el pueblo teníamos que seguir desplazándonos a Albacete para nadar pero aun así seguíamos disfrutando de cada entrenamiento, con nuestras series , nuestras salidas en btt por el el río…

Y llego el día, Campeonato de España de Triatlon Cadete en Cuenca. Los cinco chavales de La Roda en la línea de salida, eso sí, esta vez con neopreno. Nadar en un río no es tarea fácil, las estrecheces, los golpes, la corriente… pero ese día todo iba sobre ruedas.

Ignacio Martinez y  David Castro  consiguieron meterse en el primer grupo de bicicleta, yo (no sé aún cómo) iba en el segundo, y Jesús y Ramón unos grupos mas atrás lastrados por una mala natación. La bici pasó volando, de hecho por mucho que intento solo consigo recordar  cómo el asfalto pasaba rápido y también las ruedas de los rivales, pero iba a ser en la carrera a pie donde íbamos a rematar ese gran día.

David  demostrando que la carrera a pie iba a ser uno de sus fuertes consiguió acabar tercero, pocos segundos más atrás, demostrando una grandísima calidad, Ignacio  acabaría 5º; yo era el tercer hombre, el último que puntuaba para el equipo y acabé  en lo que para mi fue un increíble  15º lugar.

La carrera acabó. Como siempre, esperamos a que llegaran Jesús y Ramón que no habían tenido su mejor día y terminaron unos puestos mas atrás. Fuimos a ver a nuestros familiares y amigos que habían venido a vernos (que por cierto fueron muchísimos y a los que agradezco desde aquí el apoyo que nos dieron ese día) y mientras comentábamos los grandes resultados obtenidos por David e Ignacio   escuchamos por megafonía de la mano de Felipe Gutiérrez la clasificación por equipos, el 3º Gandia , el 2º Pontevedra y el 1º el Equipo de Triatlón Rodense…

No sabría explicar con palabras lo que supuso ese momento para nosotros, nadie nos podía quitar la sonrisa de la cara, ese resultado era de los cinco, independientemente del puesto de cada uno. Ese campeonato de España era consecuencia de los grandes momentos que habíamos pasado juntos, las risas en los vestuarios, los palos sin fuelle en bicicleta, los vómitos en las series corriendo, todo eso se había materializado en una medalla de campeones de España.

Este resultado era nuestro pero sobre todo era de nuestros padres y entrenadores. Con el paso del tiempo te das cuenta de lo esenciales que fueron nuestros padres y entrenadores en esa época de nuestra vida, sin ellos nada de esto habría sido posible.

Creo que por mucho tiempo que pase nunca olvidaré ese 5 de julio de 2008, ese día donde cinco amigos cumplieron juntos un sueño.

Nuestro eslogan por esa época era “SOMOS DIFERENTES”  y ¡joder si lo éramos!, tanto  nosotros como nuestros entrenadores y padres, que apoyaron un proyecto de locos, siempre perdiendo dinero pero ganando felicidad.

Hoy en día nuestra escuela cuenta con más de 60 niños  y mi única misión es que ellos vivan junto con sus padres este deporte como yo lo viví, que llegue el día en el que empiecen a ir a campeonatos de España, que llegue el día en el que como yo, después de una competicion no se les quite esa sonrisa de la cara. Y que cuando crezcan no puedan olvidar los grandes momentos que pasaron  disfruando del Triatlon.

Aún hoy recuerdo esos momentos y no puedo evitar la típica lagrimilla nostálgica, ¡que  gran momento fue! Aún quedarían más por venir, pero eso es otra historia…