Empate agridulce (2-2)

El Real Madrid Castilla fue de más a menos mientras que los rojillos se crecieron en la segunda mitad. Los blancos siguen sin saber lo que es ganar a los rodenses

Victor Manuel Martínez Sánchez

El sentir de la afición rojilla al término del partido era que se podría haber ganado el partido perfectamente. Ocasiones hubo para ello y el Castilla no había sido tan fiero como lo pintaban. Bien es cierto que los blancos salieron mandando en el encuentro realizando amplias posesiones y generando juego interior con fluidez.

La Roda esperaba su momento para contraatacar. Pronto se adelantaría el Castilla cuando en un córner botado desde el ataque izquierdo el meta Godino de La Roda no acierta a despejar el centro y éste mismo junto con la colaboración de León introducen el balón en el marco rodense. Tras el gol los de Zinedine Zidane se crecieron y se sintieron más cómodos y, aunque no tuvieron ocasiones claras de peligro, si que eran dominadores del partido. La Roda lo pasaba mal.

Pasada la media hora de juego, La Roda CF dio un paso al frente en la presión y empezó a rondar el área de Carlos Abad con más asiduidad. El peligro llegaba por la banda de Óscar Martín quien con sus internadas ponía en aprietos al filial.

De esa manera y con un disparo desde la frontal, los de Mario Simón a punto estuvieron de empatar sino llega a ser por las manos salvadoras del meta visitante. Con todo y con ello se llegó al descanso con todo por decidir en la segunda mitad.

En la segunda mitad, el entrenador inició con el cambio de Guti por Alberto Oca y vaya que si el equipo lo notó. No solo con sus balones parados sino también con su juego entre líneas y capacidad de asociarse. De esta manera los rojillos remontaron el partido en cinco minutos y con dos acciones a balón en las que Aitor Arregui se convertiría en goleador en la primera ocasión al rematar en boca de gol un centro desde la derecha y, posteriormente, en asistente al ganar un balón aéreo en el segundo palo para que Antonio Megías remachara en boca de gol.

El júbilo se había apoderado de las gradas del Municipal. La pelota se encontraba ahora en el tejado del Real Madrid Castilla. Pese a ello, los rodenses no renunciaban a la entrega y lucha por intentar ampliar el marcador. Pero mediada la segunda mitad una gran jugada que inicia Llorente y que termina con el balón de una banda a la otra para que Mariano en boca gol acabe empatando el partido. Un gol un tanto dudoso ya que no se aprecia bien si el balón logra a entrar en la portería por completo tras tocar el palo.

A partir de ahí el partido se tornó en un toma y daca constante del que cualquiera de los dos pudo haber salido ganador. Los rodenses tuvieron entonces más y mejores ocasiones para haber ganado el partido sobre todo en una acción donde el central vasco de La Roda se queda solo ante el meta castillista pero no acierta a meter el balón entre los tres palos. El castilla también tendría la suya en botas de Mariano que el delantero dominicano tampoco acertaría a definir.

Y con eso terminó un buen partido de fútbol, entretenido y con alternativas en el juego y el marcador que pudo ganar cualquiera y que al final quedó en lo más justo, empate.