Entrenamientos bajo cero

(Jesús Ramírez Vinuesa) – En esta entrada vamos a hablar de cómo se enfocan nuestros entrenamientos en la época de más frio del año.

Aunque este 2016 nos está respetando, el frio es algo que afecta mucho a la hora de entrenar, tanto a nivel muscular, ya que el músculo tarda más tiempo en conseguir la temperatura óptima, como a nivel psicológico, pues es más duro salir a entrenar esos días en los que el frio ha dejado helado todo el campo.

Los entrenamientos en invierno  son fundamentales porque son la base para el resto del año, los que te van a hacer  rendir en los entrenamientos duros de cara  a las competiciones y te mantendrán la forma en épocas  que los viajes y competiciones no te dejan entrenar todo lo que quisieras.

Una buena base empieza por un buen trabajo en el gimnasio, donde prepararemos los músculos para prevenir lesiones y haremos trabajo correctivo con el fin de corregir descompensaciones musculares producidas por tantas horas de entreno encima de la bici, corriendo o nadando.

La piscina tiene poca historia, acumular metros es la sintonía del dia a dia, donde un triatleta profresional puede acumular hasta 40.000 metros semanales.

En el ciclismo se combinan entrenamientos  outdoor en los que se escoge la bici de montaña para combatir mejor el frio, y entrenos en rodillo donde se evita el frio y se puede trabajar muy bien las series y el trabajo con pulso o potenciometro, ya que evitamos cualquier agente del entorno (aire, relieve, curvas…) que pueda alterar nuestra marcha. Un triatleta profesional puede acumular entorno a unos 400 km semanales o 12 horas.

Y por ultimo la carrera a píe, que se parece bastante a la natación, donde se acumulan kilómetros y se suele hacer trabajo de técnica y fuerza (cuestas). Un triatleta profesional en esta fase de la temporada acumula entorno a cinco o seis sesiones semanales, entre unos 60 a 100 km.

Un saludo  y hasta el miércoles que  viene.