Este sábado, último partido de LEB Plata en cancha rodense

Pilar Navarro – Este sábado tendrá lugar el último partido que equipo y afición puedan compartir en LEB Plata. Se pone fin – aunque resta un último choque el 11 de mayo en La Rioja- a dos años de auténtica montaña rusa en esta categoría tras el ascenso logrado en 2017, cuando el conjunto rodense accedía a la fase de ascenso como el patito feo del cuadro para después dar la campanada y lograr en Cazorla su meritorio pase a la categoría de plata, cuando nadie apostaba por nosotros.

Dos temporadas  que realmente se cuentan por tres,  pues en  la del ascenso se hizo un excepcional trabajo en EBA con Alejandro González al frente, dirigiendo a un grupo de jóvenes que hicieron soñar a la afición rodense para después hacer realidad aquello con lo que muchos no se atrevían ni a pensar, jugar en LEB Plata.

El equipo que parecía vivir al límite, en la cresta de la ola, siguió dando alegrías en su debut en la nueva categoría; tantas… que el equipo consiguió convertirse en el club revelación, porque a pesar de ser  novato  en estas lides llegó a liderar el grupo y a jugar la Copa, metiendo mucho miedo en el cuerpo a todo un histórico como el Granada.

Esa misma temporada que debutamos, lográbamos volver a entrar en fase de ascenso. Una locura. Fue precisamente en ese momento cuando el equipo entró en una mala racha que hasta el día de hoy no se ha recuperado, con cambio de entrenador de por medio.

 

http://www.rodacal.com/
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Ahora toca  cerrar esta temporada. El sábado será el penúltimo partido de liga (20 horas, ante el CB Tormes), pero sí será el último -por el momento- de LEB Plata que se jugará en casa. Una oportunidad para equipo y afición de despedirse de la categoría  con el orgullo de haber hecho historia en el deporte local, y en el baloncesto rodense en particular. Una etapa dorada -aunque en plata- que nos deja grandes sensaciones, excelentes jugadores y extraordinarios partidos, momentazos al filo del pitido final, jugadas sobre la bocina que nos dejaron sin aliento y  experiencias con las que hace tres años nunca soñamos poder protagonizar; además de una nueva pista que luce flamante.  Son muchos nombres propios -citar algunos sería injusto para el resto- los que han hecho posible esta leyenda, jugadores de casta, corazón y perseverancia que han conseguido convertir el baloncesto rodense en un referente y llevar el nombre de La Roda a muchos lugares de España; paseando nuestro orgullo patrio por ciudades históricas como Granada.

Ahora toca replegarse y tomar aire para, una vez más, presentar batalla. El deporte, como todo, se mueve en una constante inercia cíclica. No pasa nada. Afrontemos esta próxima etapa como una ocasión nueva para volver a intentarlo, para volver a ilusionarse y trabajar por realizar una buena campaña en Liga EBA, y si se puede… soñar nuevamente con el reto del ascenso; pero, sobre todo, miremos al frente orgullosos de lo que se ha hecho y afrontemos el futuro más inmediato con la ilusión de vivir y disfrutar al máximo este deporte.

Comienza una nueva era en la que todo es posible. A las pruebas me remito.