‘Temporada 2015’ (I) , por David Castro

Esta temporada que ya acaba  se me presentaba llena de oportunidades para seguir creciendo: en categoría absoluta, al tener al alcance debutar en Series Mundiales; y en categoría sub23,  al correr el Europeo en España ; además,  el mundial en Chicago me motivaba mucho.

La temporada empezó en diciembre. Por delante unos duros meses de entrenamiento para llegar lo más preparado a la temporada de competiciones fuertes en marzo-abril  y ya no parar de alternar competiciones y entrenamientos hasta noviembre. Pero justo antes de irme de vacaciones de Navidad tuve que parar de correr y de montar en bici por una bursitis que me salió en la rodilla de un golpe con la bici. Menos mal que podía nadar…

1ª parada: 24 de eneroCampeonato Iberoamericano de Triatlón en la Habana (Cuba). No entraba en mis planes correr esta prueba porque era muy temprano y más no habiendo entrenado todo lo que pude por la lesión… pero el objetivo era coger puntos para asegurarme entrar en la Serie Mundial de Abu Dhabi. Las cosas no pintaban demasiado bien ya que justo un día antes de coger el avión me hice un esguince en el tobillo por pisar una alcantarilla, así que fui sin saber si podría correr o no. Y pese a que pasé algún momento malo porque  mi tobillo me daba algún susto que otro, logré acabar en  quinta posición y tercero en el Iberoamericano.

De vuelta en Madrid,   1 de febrero, me dirijo a Mojácar de concentración para hacer tres semanas de buenos entrenamientos y evitar el frio madrileño que en bici se nota bastante la rasca. Los 21 días se pasan volando, las risas y el buen ambiente no faltan lo que hace que salgan muy buenos entrenamientos.

2ª parada: 7 de marzo, Serie Mundial de Abu Dhabi. Primera competición seria de la temporada y mi primera serie mundial… He de reconocer que estaba un poco “cagaillo” jejeje. Sabía que siendo distancia sprint (750-20-5) y el circuito tan rápido iría a cara de perro todo el rato. Y así fue… natación con muchos golpes, en bici voy en segundo grupo y en cada curva me la voy jugando porque si no me quedaba. Corriendo salí desbocao y peté. Me llevé una buenísima experiencia de competir con los mejores del triatlón mundial y un puesto 41. Puntuaban los 40 primeros… así la siguiente correría con más ganas 😉

Después de esta prueba y lleno de motivación por mejorar, tenía un mes y medio hasta la próxima serie mundial. Pero antes, la Copa de Europa de Quarteira (Portugal)  para sumar más puntos y coger ritmo de competición de un triatlón olímpico (1500-40-10). Finalizo en sexta  posición, y contento, porque disfruté como un enano; ya que mi cabeza quería correr más rápido que mis piernas y digamos que el 10.000 se me hizo un poquito largo…

Ya en abril, con la mente puesta en mi segunda Serie Mundial en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) a final de mes, competí  la semana de antes en la Copa de Europa de Melilla. Sabía que meterme un olímpico la semana de antes de una Serie Mundial en distancia olímpica no era lo más acertado, pero haciendo buena carrera aquí ya tendría las tres puntuaciones en copas continentales para afrontar con buenos puntos todo el año.

La carrera de Melilla va según lo planeado y me bajo a correr y veo que me molesta el glúteo más de la cuenta. En el primer 5000 no iba nada cómodo, iba muy atrás y no sabía si retirarme pensando en Ciudad del Cabo. Al final el dolor va desapareciendo poco a poco y me voy encontrando mejor, recupero posiciones y consigo salvar la carrera con una séptima posición. No fue  tan mal la carrera…lo que sí notaba, era que estaba un poco mal mi culete.

Ahora toca viaje a Sudáfrica. Muchas ganas de hacer bien y buen estado de forma. Lo único que me asustaba era la natación ya que el agua está  fría de más (once graditos…) Redujeron la natación de 1500 a 750. ¡Que frio!  Nadando llevaba la cara dormida. Menos mal que llevaba gorro de neopreno… si no, no salgo del agua. Salgo un poco cortado pero tenía toda la pinta de que todo se juntaría en bici. Vamos muy rápido y cuando solo llevaba 5-6 km me da un pinchazo en el glúteo que no me deja pedalear fuerte. Se me va el grupo y no puedo hacer nada. Pie a tierra y para casa.

Llego a Madrid un poco decepcionado y triste pero había que poner mi culete fuerte otra vez, que…  ¡el año no había hecho nada más que comenzar!  Y entre mi médico Zígor y mi fisio Bodo, día tras día conseguimos eliminar el pinzamiento en el nervio ciático y entrenar con normalidad.

(Continuará…)

David Castro Fajardo