“Temporada 2015” (II), por David Castro

En tres entregas el brillante triatleta rodense David Castro nos cuenta sus aventuras y desventuras de lo vivido en la recién concluida temporada 2015 y que tantas satisfacciones y triunfos ha dado al joven deportista, no exenta de sacrificio, reveses y contratiempos. Todo ello lo relata en primera persona David Castro para los lectores de El Monolito.

En su primera entrega, publicada la pasada semana, David compartió con nosotros su inicio de temporada. Con él viajamos a Cuba, Abu Dhabi, Portugal, Sudáfrica… compartiendo con el lector sus retos, miedos y anhelos; sus triunfos y decepciones.

Ahora  llega una nueva entrada, la segunda de tres. Esta vez, viajaremos a Baku y Hamburgo, entre otros lugares, siguiendo la estela de este gran deportista rodense.

Segunda entrega: Temporada 2015 (II),  por David Castro

Mayo lo dedico a entrenar bien y cuidar todos los detalles. Después de mes y medio sin competir llega el 12 de junio: I Juegos Europeos en Baku.

Me encantó la experiencia porque era como unos juegos olímpicos (la ropa, la villa, organización…). De la competición decir que me lo pasé bomba. Incluso intenté una escapada en bici que luego me salió rana… jejeje , porque fue bajarme a correr y me dio un flato que ¡ojito!  Y me tuve que parar a andar,  no podía ni mantenerme recto. Se me fue poco a poco y pude remontar hasta la 24ª posición.

Pese a que el resultado no fue bueno, sí que cogí bastante confianza, ya que a la semana siguiente se presentaba el Campeonato de España Sprint en Pontevedra. Me jugaba gran parte de la temporada aquí, el que ganara se clasificaba a la Serie Mundial de Hamburgo y para los sub23 al campeón de España se clasificaba directo para el Mundial sub23. Corría Javier Gómez Noya en casa… la plaza para Hamburgo se complicaba un poco,  jejeje; pero el objetivo era claro, nadar como en mi vida para estar cerca de Javi y conseguir la escapada en bici.

Y así fue. Salimos tres escapados (Javi, Rojas y yo) y en los primeros kilómetros nos engancha Ricardo Hernández. Nos entendemos bien y vamos metiendo tiempo a un gran grupo en el que venían todos los sub23. Yo era el único sub23 y sabía que si mantenía esa distancia me clasificaría para el mundial. Nos bajamos a correr. Javi se va sin opción y yo consigo la segunda plaza,  el Campeonato de España sub23 y la clasificación para el mundial.

Además,  junto a mis Mosqueteros (Jesús y Víctor Ramirez) subimos al pódium sub23 con la tercera posición. ¡Día perfecto! Más no podía pedir.  Por la noche solo lo pudimos celebrar con un plato de pulpo ya que al día siguiente tenía el Campeonato de España de Acuatlón (nadar 1000 y correr 5km). Con bastante dolor de patas del día siguiente consigo el mismo resultado del día anterior. Segunda plaza élite detrás de Javi Gómez y campeón sub23. FINDE REDONDO.

Después del subidón de Pontevedra se me presentaba julio. Un mes importante ya que estaba la Serie Mundial de Hamburgo y el Europeo sub23 de Triatlón en Bañolas (Girona), uno de los objetivos de la temporada.  Sin saber porqué, la primera semana de julio y dos semanas antes de Hamburgo, me aparece un dolor en los dedos del pie derecho. Al principio, todo daba indicar que era fractura de estrés de los metatarsos (se me vino el mundo encima porque eso suponía un mes sin entrenar). Entre Bodo y Zígor nos volvimos locos porque podía correr, pero con dolor. Entonces descartábamos fractura, no sabíamos qué podría ser.

Llegó  Hamburgo, mi tercera Serie Mundial y a esta llegué con ganas de hacerlo bien en una prueba de máximo nivel. Nadando salgo bien. En bici voy en un segundo  grupo pero con muchas opciones de hacer una buena carrera. Pero en el kilómetro seis me doy un toque con otro triatleta y se me mete en el desviador el cachivache del cambio electrónico. Pie a tierra. Uffff esto sí que me hundió un poco. No me lo podía creer. No sabía si ponerme a llorar de la impotencia o a correr de la rabia. Una gran oportunidad perdida y a una semana del europeo.

No tenía nada de confianza ya que entre las molestias del pie y que no corrí en Hamburgo, mi nivel era una incógnita. La desconfianza era tal que llegué a pensar en no correr el Europeo estando a cinco días de la prueba. Pero gracias a mis entrenadores, un entreno de series corriendo para coger confianza con los chavales Jesús del Val y Javi Romo,  y un ” rodaje-consejo de sabios” con Miriam Casillas me hizo cambiar el chip y afrontar la carrera de la mejor manera posible.

(Continuará…)

David Castro Fajardo