Temporada 2015 (III), por David Castro

Llegamos a la tercera y última entrega del triatleta rodense, David Castro Fajardo; quien desde El Monolito ha querido compartir con nuestros lectores las experiencias vividas en esta temporada 2015 en la que ha conseguido importantes triunfos.

En la recta final de sus peripecias por el mundo. Su relato lo retoma en Bañolas donde el propio deportista confiesa haber disputado la carrera más emotiva de su vida.

Después llegaría Rio de Janeiro; Chicago (la competición más importante del año); tres copas del mundo “cada una en una punta”, confiesa David; México, Turquía, Corea y finalmente el Duatlón de La Roda, “una carrera muy especial para mí”, añade el deportista.

Todo ello combatiendo algunas molestias y combatiendo el jetlag que le provocó un insomnio que le llegó a afectar en las competiciones. Finalmente, como un campeón hecho a afrontar y superar las adversidades, David Castro volvió a dar muestras de su coraje y espíritu de lucha.

Una última entrega muy emotiva de un joven rodense que jamás se rinde, ni da nada por perdido.

Temporada 2015 (III), por David Castro Fajardo

25 de julio, Bañolas, Europeo sub23 de Triatlón. Corría en España, con mis padres, entrenadores, Bodo y amigos viendo la carrera. Con el número 1   y muchos fantasmas en la cabeza, se da la salida y desde el principio noto que algo va bien. Todos los muebles de mi cabeza están en su sitio.  ¡Estoy ready! La natación perfecta. Bici perfecta. Nos bajamos a correr. Eran tres vueltas de 3.3 km. La primera empiezo a poner el ritmo yo, luego me pasa Antonio Benito y es empezando la segunda vuelta cuando el inglés Austin pone un fuerte ritmo que hace que poco a poco se vayan quedando todos los rivales. Ultima vuelta y solo quedamos él y yo. Mi táctica era aguantarle como fuera y jugárnosla al sprint. Intento soltarme a falta de 500 metros y aguanté de milagro. Ya encarando la recta de meta con todo lleno de público y animándome a mí me dio alas para coger unos metros de distancia y conseguir la victoria. Fue la carrera más emotiva de mi vida ya que después de un año que no salía nada bien consigo este título. Me puse a llorar sin parar nada más acabar 😉

Justo a la semana siguiente en Rio de Janeiro tenía también una prueba especial. La prueba test de Los Juegos Olímpicos del año que viene. ¡Cómo disfruté esta prueba!  Como la clasificación para los juegos no es mi guerra, salí a disfrutar y sufrir como nunca en un circuito duro y con mucho calor. Hago la natación de mi vida aunque salgo en un segundo grupo. Disfruto mucho en bici y me bajo a correr poseído. Salgo más rápido de lo que puedo aguantar y por algún lao tenía que explotar… los dolores de mi pie volvieron a aparecer cuando solo llevaba 1km y los siguientes nueve no puedo casi correr. Termino por mi negativa a retirarme y sabiendo que después me espera una semana de vacaciones de desconexión en las fiestas de La Roda ya que me quedaba la segunda parte de la temporada.

Marcho a Madrid la segunda semana de agosto y por delante tenía seis competiciones y todas ellas importantes. Tres semanas de entrenamiento y llega el Campeonato de España de Triatlón Olímpico. La prueba más importante a nivel nacional. Carrera divertidísima. Sobre todo la carrera a pie. Nan Oliveras se fue desde el principio y nos tocó jugarnos en el último kilómetro los puestos del 2º al 6º. Ni sé los ataques que nos pudimos dar. Al final no sé de dónde saqué las fuerzas para pegar el último ataque en una dura lucha con Uxío Abuín y conseguir la 2º plaza elite y sub23. Balance muy positivo de la última prueba antes del Mundial.

Todo marcha bien sin dolores ni molestias y llego a Chicago con ganas de hacer una buena carrera. La competición más importante del año. Dan la salida y natación perfecta, bici muy dura evitando caídas y nos bajamos a correr; 10.000 muy rápido   pero a la vez muy táctico que hace que nos juguemos las plazas del 1º al 5º en la última vuelta de 2.5 km. Un fuerte ataque del español  Nan Oliveras hace que el grupo se reduzca a tres. Por mi cabeza pasa: uffff por lo menos ya tenemos asegurada la medalla… y esta vez ataca el australiano Birtwhistle e intento seguirle un poco y se me va. Por suerte, Nan cedió unos metros sobre mí y pude conseguir el 2º puesto en el Campeonato del Mundo de triatlón sub23. NO ME LO CREIA!!

Por delante me quedaba la odisea del año. Tenía tres copas del mundo una en cada punta. Estuve dos semanas en México después de Chicago para aprovechar el viaje y entrenar allí, en Playa del Carmen. La carrera regular ya que corriendo cuando iba en el grupo de cabeza me dio un fuerte flato. Estuve una semana en Madrid y con un jetlag que no me dejaba dormir más de cuatro horas; salgo para Turquía. Allí sigo sin dormir y lo pago en la carrera. Me quedo sin gasolina a mitad de carrera y me toca arrastrarme corriendo.

Me pienso el volver a España pues no tenía mucho sentido irme a Corea reventado y con más diferencia horaria. Como ya lo tenía pagado, DE PERDIDOS AL RIO! No tenía nada que perder y mucho que ganar en esta última prueba internacional del año. Hablé con Zígor y no nos queda más remedio que me tome pastillas para dormir.

Tenía miedo porque nunca me había tomado y no sabía si al día siguiente me iba a pasar factura. Llegué a Corea y dormí 12 horas seguidas, más que los cuatro días anteriores!! Me recuperé poco a poco y decidí tomármela también antes de la carrera. Llegó el día de la competición y una de esas “carreras perras” que se decide todo corriendo. Me bajo a correr y me encuentro bien y ¡consigo una segunda plaza! Cómo es el cuerpo… ¡no me lo creía! Y eso que estuve a nada de volverme…

Dejamos Corea y vuelta a casa. Última carrera del año. Una carrera muy especial para mí: el Duatlón de La Roda. Todo salió súper bien y cerré el año de la mejor manera posible: corriendo en casa, con mis amigos y con mi gente.

David Castro Fajardo